"Salgo a comprar los diarios. En la vereda de la calle Cabrera, una mujer habla con un gatito que está en lo alto de un árbol. El gato se lame las patas, indiferente. La mujer trata de hacerlo bajar. “No quiero que viva una asquerosa vida callejera”, me dice. La gata tuvo las crías en el hueco de una horqueta del tronco y ayer se llevó a los otros cachorros y lo abandonó. Cuando paso de vuelta la mujer ya no está y el gato sigue ahí. En el supermercado coreano consigo un poco de carne picada y de leche. El gato baja y me lo traigo a casa."
—
de volta a Buenos Aires, Ricardo Piglia volta a publicar seu diário en Babelia
-
zani posted this